Nosotros no empleamos la democracia como paso o compás de espera para el socialismo o el comunismo; para nosotros, la democracia es una meta en sí. No queremos pan sin libertad como en Rusia. O libertad sin pan como en otras partes. Queremos ambas cosas. No queremos arrebatar la riqueza a los ricos para dársela a los pobres; lo que perseguimos es crear nuevas riquezas para aquellos que no tienen ninguna. No queremos dictadores desde arriba, como en el fascismo, ni dictadores desde abajo como en el comunismo.

Víctor Raúl Haya de la Torre, entrevista con el periodista Harry Hirschfeld, 23 de abril de 1946.

martes, 6 de agosto de 2013

MARX, EL COMUNISTA BOHEMIO. Por Hugo Vallenas

MARX, EL COMUNISTA BOHEMIO. Por Hugo Vallenas

Si Karl Marx hubiera pasado su juventud en los barrios bajos de Liverpool durante la década de 1950, seguramente lo habrían visto reñir a navaja limpia con John Lennon, ambos ebrios, desaliñados y vestidos con jeans y casacas de cuero. Durante sus días de estudiante universitario en Bonn y Berlín, Marx era el prototipo del desadaptado: ropas descuidadas y extravagantes, cabellos demasiado largos, afición a la vida libertina.

En Bonn fue arrestado por la policía y sancionado por las autoridades universitarias por “desorden callejero nocturno y ebriedad”. En Colonia tuvo otro arresto por involucrarse en un duelo y portar “armas prohibidas”.

Su padre –un esforzado abogado judío de Tréveris– le escribía en 1837 preguntándole cómo era posible que gastase en Berlín 700 táleros al año “mientras los jóvenes ricos no gastan más de 500”...

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lunes, 5 de agosto de 2013

China y la desesperación de predicciones nefastas

Un oscuro artículo en contra de los usuarios chinos de redes sociales enciende el debate sobre las reformas políticas en China. Según algunos expertos, China no podría continuar con su avance capitalista si no otorga mayores libertades a sus ciudadanos, pero el ala conservadora del Partido Comunista propone continuar indefinidamente la censura frente a la corrupción y las diferencias sociales. Este artículo de Rusel Leigh del 2 de agosto de 2013 para el Wall Street Journal, traducido por Luis Zaldívar, nos ofrece una vista al panorama político del gigante asiático.

China y la desesperación de predicciones nefastas

Por Rusell Leigh*
“Las consecuencias de un colapso chino serán peores que la caída de la Unión Soviética.”

Así lo proclama un titular provocador al comentario de la agencia de noticias Xinhua que se ha difundido en los portales noticiosos chinos del día jueves 1 de agosto y se ha convertido en un tema de profundo debate para los medios de comunicación chinos.

El ensayo, que alerta sobre la pobreza y miseria a la que se enfrenta China por la acción desestabilizadora de su población de microblogueros, ha llegado al corazón de la división ideológica en China y sugiere que los conservadores se están poniendo muy ansiosos sobre la dirección que el presidente chino Xi Jinping quiera tomar al reformar el Partido Comunista.

Apuntando al caos económico y político post-Rusia Soviética como la evidencia de los peligros de apuntar a reformas políticas muy tempranas no es nuevo en China, pero el ensayo, escrito por Wang Xiaoshi, pinta una visión catastrófica del vecino norte de China. De acuerdo con Wang, la Rusia que resultó de la caída de la URSS –en la cual “la gente se despertó a la `democratización` y `valores universales de felicidad` y descubrió que el PBI cayó a la mitad, el acceso al mar obtenido por siglos desapareció, así como una flota que envejeció, se carcomió y finalmente cayó en un contenedor de metal; los nuevos oligarcas domésticos se asentaban en fondos estatales; rusos hacían línea en la calle por desabastecimiento y los veteranos tenían que vender sus medallas en cambio de pan”.


De acuerdo con Wang, ése es el nivel de miseria y desastre al que se enfrenta China por que los usuarios de las redes sociales han adoptado los mismos valores que llevaron al colapso de Rusia. “Todos los días (dice Wang) microblogueros y sus mentores en la causa se pasan rumores, generan noticias negativas sobre la sociedad china, crean una visión apocalíptica del inminente colapso chino, y denigran el sistema social existente para promover el modelo de capitalismo y constitucionalismo europeo y americano”.

El objetivo de estos ciudadanos informáticos y sus sponsors, dice Wang, es “incitar al desbalance social en China, y usar a las masas de carne de cañón en el proceso”.

Los usuarios de redes sociales reaccionaron de inmediato al análisis de Wang y procedieron a atacarlo, argumentando que muchas de las figuras que el cita son falsas y muchas de sus citas a personajes rusos están mal atribuidas. Los detractores de Wang se preguntan donde ha estado él todos estos años, dado que el mundo ha visto a otros regímenes colapsar con más lecciones sobre “conquistadores y dictadores errados” que conspiraciones capitalistas. 

Entre los críticos está el intelectual chino Yu Jianrong, que argumentó que China tiene problemas que tienen que ser discutidos primero, especialmente “la brecha creciente entre ricos y pobres producida por un capitalismo predatorio crónico” así como una autoridad pública sin regulaciones “culpable de violaciones fragantes al Estado de Derecho” y subsecuentemente la “pérdida de moralidad social”.
Interesantemente, el comentario de Wang pasó por la web hace dos semanas sin mucho escándalo. Esta vez, con la ayuda de los medios del partido comunista, se convirtió en viral, lo que significa que alguien ha apoyado su reaparición. Es muy posible que los conservadores del partido opuestos a las reformas de Xi hayan compuesto el ensayo- o por lo menos promovido su puesta en escena.



De hecho, el momentum que estas reformas han tenido en los medios de comunicación y en el partido debe molestar a los conservadores grandemente. Ellos han visto al líder chino Jiang Zemin lanzar su apoyo a Xi, y esta semana han visto a Xi elevar a seis oficiales militares al rango de general, consolidando su poder entre los militares, la tradicional base conservadora del partido.

Los anti-reforma tienen que estar preocupados de ser derrotados en el próximo pleno del partido en Octubre, y en posibles reuniones preparatorias en el resort de verano de Beidaihe, donde podemos esperar ver a Xi y sus colegas tratando de continar “poniendo al poder político en una reja”. Los internautas no están interesados en la nostalgia y odio que los conservadores proponen; hay razones para creer que muchos de ellos ven las reformas de Xi como defendibles.

El ensayo de Wang es claramente un esfuerzo de los conservadores para empujar un debate sobre la nueva dirección del partido, y posiblemente de la nación china. Pero si ellos quieren de verdad impactar en el debate, van a tener que hacer algo mejor.

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Russel Leigh Moses es el  Decano de Academia y Facultad en el Centro de Beijin por estudios chinos. Está escribiendo un libro sobre el cambiante rol del poder de China en el sistema político. 

miércoles, 31 de julio de 2013

La difícil construcción de la comunidad política. Por Agustín Haya de la Torre

El Ojo Izquierdo tiene el agrado de presentarles en primicia el ensayo La Difícil Construcción de la Comunidad Política del esperado libro Ensayos de Sociología Política del sociólogo Agustín Haya de la Torre, el cual acaba de salir a la venta hace una semana gracias al Fondo Editorial de la Universidad Alas Peruanas.

En este ensayo, Agustín Haya hace una minuciosa revisión de la bibliografía contemporánea  en filosofía política sobre la democracia representativa y la historia del sistema de partidos en el Perú, centrándose en la difícil relación que existe hasta hoy entre el legado autoritario que ha gobernado la mayor parte de la República y las ideas democráticas que se han ido abriendo paso a pesar de mucha resistencia institucional. Con una narración puntual y actual sobre el tema, este ensayo es una referencia absolutamente necesaria para un entendimiento cabal del sistema de partidos en el Perú.

Leer/descargar>>> http://es.scribd.com/doc/157302007/Agustin-Haya-de-la-Torre-La-dificil-construccion-de-la-comunidad-politica


Sobre la herencia de Haya de la Torre. Luis Alberto Sánchez con colaboración de Hugo Vallenas Málaga

Tapa del libro

Sobre la herencia de Haya dela Torre

“…Mi última contribución al examen de la vida política  y social del Perú…”

De Luis Alberto Sánchez
Con la colaboración de Hugo Vallenas


Este libro por orden cronológico es el más tardío y el último en publicar por Luis Alberto Sánchez. Es la presentación de su mirada a los cambios y contracambios de la realidad nacional sin perder de vista antecedentes y fuentes de primera mano.  De aquí se rescata ese “demasiado aprista” tantas veces cuestionado y tantas veces admirado que aró su propio espacio intelectual y, naturalmente, su propia forma de exponer y explicar el aprismo lejos, muy lejos, de las formas chatas del culto a la persona y modos de antropodivinización de pensadores. No es una biografía de Haya de la Torre, sino un acercamiento a la realidad vía todo el proceso, desarrollo y dimensión del aprismo.  Es necesario decirlo, y repetirlo, el aprismo no se le puede tratar por segmentos y análisis descontextualizados, sino en su conjunto, en su fondo y desde una perspectiva integral. Otro dato a resaltar es el primer análisis del partido luego del fallecimiento de Haya de la Torre y la primera crítica al primer gobierno aprista -¡Crítica!-.

El ojoizquierdismo comparte con sus lectores Sobre la herencia de Haya de la Torre deLuis Alberto Sánchez con colaboración de Hugo Vallenas Málaga (Click aquí paraacceder al libro completo y descargable)



Presentación de las dos primeras ediciones de El antiimperialismo y el APRA (1936)

1º Edición (1936)

-Respondiendo (de paso) a Nelson Manrique
Hugo Vallenas Málaga

Recordando un aniversario más de la partida de Víctor Raúl Haya de la Torre este 2 de agosto, los visitantes del blog CON EL OJO IZQUIERDO – MIRANDO A INDOAMÉRICA podrán consultar en forma directa las dos primeras ediciones, ambas de 1936, del libro emblemático del fundador del aprismo, El antiimperialismo y el APRA. Veamos brevemente la historia de esta publicación y de paso enmendemos la plana a un estudioso malintencionado que tergiversa la historia de este importante libro.

BREVE HISTORIA

Fue en México, durante el primer semestre de 1928, que Víctor Raúl Haya de la Torre escribió El antiimperialismo y el APRA. No fue desde un cómodo gabinete universitario sino en medio de un febril activismo en favor de la gesta de Sandino en Nicaragua y bajo amenazas de cárcel y deportación contra los agitadores apristas. El libro era, básicamente, una versión extensa y fundamentada del manifiesto de diciembre de 1926 «¿Qué es el APRA?», publicado en la revista laborista inglesa Labour Monthly. Haya de la Torre mantuvo «¿Qué es el APRA?» como capítulo 1 del nuevo libro y se dedicó a desarrollar los temas condensados en el manifiesto de 1926 en los capítulos siguientes.

El texto original de El antiimperialismo y el APRA corrió el riesgo de perderse por la azarosa situación de la actividad aprista en México, América Central y el Caribe. El autor fue detenido en Panamá y desterrado a Alemania prácticamente sin equipaje en diciembre de 1928. Gracias a la diligente colaboración de Carlos Manuel Cox, un puñado de copias mecanografiadas circularon de mano en mano entre los militantes apristas más conspicuos. El autor de estas líneas ha conocido una de estas copias, conservada por don Andrés Townsend Ezcurra. Otra copia, perteneciente a Luis Alberto Sánchez, está en sus archivos conservados en la Universidad de Pennsylvania, organizados y catalogados por Donald C. Henderson.

Recién en 1935, con ayuda del original mecanografiado conservado por Cox, y de Luis Alberto Sánchez, quien había logrado una influyente posición en la empresa editora chilena Ercilla, fue posible organizar la publicación de la obra. La Correspondencia Haya-Sánchez (2 tomos, Mosca Azul editores, Lima, 1982) brinda información de primera mano sobre cómo fue realizada la publicación del libro en 1936.

DOS EDICIONES EN 1936

2º Edición (1936)
En primer lugar, hubo dos ediciones de El antiimperialismo y el APRA en 1936, una inmediatamente después de la otra y cada cual con distintas características. La secuencia de los hechos puede constatarse mediante la Correspondencia Haya-Sánchez, en las cartas correspondientes a 1936.

Una carta de Haya de la Torre del 6 de enero de 1936 anuncia el envío del original revisado y autorizado por el autor a la editorial chilena, indicando que Sánchez estará al cuidado de la publicación (tomo 1, pp. 165-166). En mayo de 1936 (tomo 1, p. 255), Haya de la Torre reacciona indignado al encontrar muy deficiente la edición príncipe de su libro: «Al hilo encontré la página 21, concesiones objetivas por condiciones; en la página 22 lo que fijamente los obedece por obsede. Quise leer en la página 28 y ya no pude, está toda borrada. Claros y turbiones por todo el libro». Y demanda de inmediato una nueva edición que «no sea ni con esa carátula, ni con esa América que se ve hasta Montreal, ni con ese rojo, ni con esa tinta, ni con ese papel ni con esas faltas» (L. cit).

En efecto, de inmediato se imprimió una segunda edición, a la que el autor añadió, en pliego aparte, una lista de notas bibliográficas, una fe de erratas y la parte correspondiente al problema de la tierra de la Constitución Mexicana del 31 de enero de 1917. Igualmente se corrigieron las erratas señaladas en su carta de mayo de 1936.

Por su disgusto con la edición príncipe, Haya de la Torre acostumbraba citar y mencionar la segunda edición, de mediados de 1936 y nunca la primera, de comienzos de 1936, indicando además, como se indica al comienzo del libro, que fue escrito ocho años antes y es, por tanto, «un libro de 1928 para 1936».

Nuestro blog permite al lector comprobar todos estos detalles y leer con detenimiento ambas ediciones de 1936, página por página. No obstante tratarse de la difusión de una joya bibliográfica sin fin alguno de lucro, en esta oportunidad los archivos serán de «solo lectura» para no perjudicar la salvaguarda de los derechos de reproducción de las obras de Víctor Raúl Haya de la Torre.

RESPONDIENDO A UN DETRACTOR

Todo lo que acabamos de explicar es muy claro y fácil de constatar. Pero hay algunos comentaristas mal intencionados que estando informados de todo esto pretenden desalentar y confundir a los lectores.

Tal es el caso del historiador Nelson Manrique, autor de un libro denigrante de su propio talento titulado «¡Usted fue aprista!» (2009). Sobre el tema del original y las primeras ediciones de El antiimperialismo y el APRA esto es lo que dice el señor Manrique:

«Como se ha señalado, El antiimperialismo y el APRA fue publicado por primera vez en Santiago de Chile en 1936. Sin embargo, en su libro Treinta años de aprismo (1956), Haya pretende que dicha obra fue publicada antes, en 1928, como se lee en la nota de pie de página que consigna: “El antiimperialismo y el APRA, México 1928. 2da ed. Ercilla, Santiago de Chile, 1936” (VRHT 1956:19). En las páginas siguientes, Haya se va a referir decenas de veces a este como “mi libro de 1928” (VRHT 1956: 23 y ss.). Luego, en todas las oportunidades en que se refirió a su libro por el resto de su vida, volvió a insistir en que la primera edición había salido en México, en 1928» (Nelson Manrique: «¡Usted fue aprista!» Fondo Editorial PUC, Lima 2009, p. 56).

Es lamentable señalar que nada de lo que afirma el señor Manrique en este párrafo es cierto. El pie de página que cita no indica en ningún momento que hubo una primera edición en 1928 (dice «1928», no «1ª ed. 1928»); es una convención que indica simplemente, como se hace con cualquier libro que estuvo inédito bastante tiempo antes de su primera edición, que el original era de 1928. Esto es frecuente en los libros de historia y ocurre con muchos cronistas de la conquista de América, por ejemplo: «Oliva, Juan Anello: Historia del reino y provincias del Perú y varones insignes en santidad (1613). Lima, Imp. San Pedro, 1895», en la bibliografía del libro Los incas frente a España (1992) de Juan José Vega.

Esto es archisabido por el señor Manrique. Mostrar esta convención como si indicara una primera edición impresa en 1928, es simplemente antojadizo y mal intencionado.

Pero su segunda afirmación es simplemente inaudita. Asegura que Haya de la Torre, «en todas las oportunidades en que se refirió a su libro por el resto de su vida, volvió a insistir en que la primera edición había salido en México, en 1928». ¿El señor Manrique ha podido comprobar todas y cada una de las referencias que hizo Haya de la Torre «por el resto de su vida» (entre 1936 y 1979) sobre su libro? Lo dudamos. Pero él afirma que en todas estas referencias Haya de la Torre «volvió a insistir en que la primera edición había salido en México, en 1928». ¿«Volvió a insistir»? Ni siquiera ha mostrado el señor Manrique una sola vez donde se afirme tal cosa.

¿Por qué Haya de la Torre siempre citaba la segunda edición de 1936 y no la primera? Como ya se explicó, porque la primera edición fue muy deficiente. Y Haya de la Torre siempre señaló que su libro fue escrito (no publicado) en 1928. Eso le consta perfectamente a todo estudioso medianamente conocedor de la bibliografía aprista, incluso al señor Manrique.

Lo más decepcionante del señor Manrique es que no tiene ninguna cita de Haya de la Torre, Seoane, Sánchez u otro aprista ilustre en apoyo de sus falsas aseveraciones. Tiene como única «prueba» de lo que afirma, en una nota de pie de página, un evidente error cometido por el antiguo disidente aprista Héctor Cordero, que según Manrique (y nadie más) sería un «buen conocedor de la doctrina aprista». Sobre la validez de tan pobre testimonio habría que decir, como comenta en una reciente biografía la historiadora estadounidense Stacy Schiff a propósito de las biografías romanas sobre Cleopatra: «Es como si una historia de los EE UU en el siglo XX fuese escrita por Mao Zedong».

- El Antimperialismo y el APRA 1º Edición
- El Antimperialismo y el APRA 2º Edición

sábado, 6 de julio de 2013

7 de Julio- ¡Día de los mártires de la democracia!

«Los fusilamientos de Chan Chan». Óleo sobre tela, Felipe Cossío del Pomar, 1938.

Lo que la historia recuerda como “revolución aprista de Trujillo” no se circunscribe a los sucesos ocurridos en esa ciudad entre los días 7 y 12 de julio de 1932. Fue la expresión más alta de un proceso de alcance nacional, que abarcó también Lima, Callao, Cajabamba, Huari, Huaraz, Cajamarca, Chiclayo y otras ciudades y concluyó con el alzamiento del Comandante Gustavo “Zorro” Jiménez entre los días 11 y 15 de marzo de 1933. 

Fuerzas del gobierno tomando la trinchera de Mansiche

Tuvo como finalidad doblegar la tiranía de Sánchez Cerro, restituir las plenas libertades y convocar a elecciones limpias. Fue el ejemplo vivo del compromiso aprista con la defensa del derecho del pueblo a la insurgencia contra toda dictadura.

El pueblo aprista mantiene vivo este recuerdo y este compromiso. Los invitamos a leer el esclarecedor ensayo de Hugo Vallenas respecto a las malas prácticas de algunos historiadores sobre los hechos de la revolución.

miércoles, 12 de junio de 2013

Francisco Antonio de Zela el precursor. Por Luis Zaldívar

La gesta de Farncisco de Zela y los hermanos Paillardeli en Tacna están de aniversario este mes de Junio. Aquí la historia de porque en el sur del Perú calaron las ideas de la emancipación más temprano que en otras partes y cómo resultó este primer acto revolucionario de la América morena:

Avanzando el siglo XVII la zona de Tacna y Arica destacó por su cultivo de vid y por la producción de vino. Las haciendas vitivinícolas hicieron de San Pedro de Tacna el punto de partida y llegada de largas recuas de llamas de carga empleadas para transportar vino hasta Oruro y La Paz. El cercano puerto de San Marcos de Arica cobró también importancia por el mismo motivo. Hacia finales del siglo XVII, la prosperidad de los productores de vino causó una gran afluencia de metal precioso. A esto se sumó que la ruta de La Paz a Tacna era la más idónea para concentrar los tributos provenientes del altiplano para que luego puedan ser embarcados a Lima. Se hizo indispensable establecer en esa zona una callana para fundir moneda. Primero fue establecida en Arica, pero el acecho de piratas ingleses y holandeses obligó, en 1718, a trasladarla a Tacna. Que se establezca en San Pedro de Tacna la casa de moneda y las Cajas Reales significó dar a esta localidad una gran importancia política, económica y administrativa en esa zona del virreinato.

En 1777, la zona altiplánica del Collao (Puno y el Alto Perú) fue incorporada al virreinato de Buenos Aires, privando a Tacna de la importancia comercial y administrativa que disfrutó desde 1718. Aunque Puno fue reincorporada al virreinato peruano en 1796, no pudo recuperar el alto nivel de intercambio con el altiplano que tuvo pocos años antes. El comercio tacneño quedó eclipsado por el apogeo comercial del puerto de Buenos Aires. La decadencia de los negocios y la falta de atención del virreinato a las necesidades de la región, fueron el cimiento de un creciente descontento hacia la dominación española. Por esta razón hubo en Tacna una gran difusión de las ideas emancipadoras. Y si bien eran pocos los negocios con el altiplano y el Tucumán, hubo un buen número de viajeros que difundían las nuevas ideas de independencia y libertad que se discutían apasionadamente en Buenos Aires.

Estas nuevas ideas desembocaron en dos acciones insurreccionales: la de Francisco Antonio de Zela, el 20 de junio de 1811; y la de los hermanos Enrique y Juan Francisco Paillardelli, el 3 de octubre de 1813. La acción de Francisco Antonio de Zela fue el primer grito de la emancipación del Perú, diez años antes de la proclamación de la independencia del 28 de julio de 1821.

Dos importantes esfuerzos incurreccionales contra el dominio español fueron protagonizados
por el pueblo tacneño. El primero de ellos tuvo la conducción de Francisco Antonio de Zela y Arízaga
—Francisco Solano de Zela y Arízaga según documenta el historiador Rómulo Cúneo Vidal—, nacido en Lima en 1768 pero residente en Tacna desde 1784, donde hizo carrera como funcionario ensayador de la Caja Real de esa ciudad. Su inquietud independentista se vio fortalecida por la presencia de propagandistas de la causa libertaria enviados a Tacna por el caudillo rioplatense Juan José Castelli, entonces presente en el Alto Perú. Zela reunió un importante núcleo de patriotas para realizar una insurrección el 20 de junio de 1811, calculando que el ejército argentino, en ese momento listo para cercar Puno, respaldaría su iniciativa.

El movimiento insurgente tacneño cumplió el plan acordado. El 20 de junio fueron tomados los cuarteles y Zela asumió el control de Tacna y Arica, obteniendo respaldo en Tarata, Sama, Locumba e Ilabaya, sin saber que ese mismo día los argentinos habían sido derrotados por las fuerzas del virrey en Guaqui, frente al lado Titicaca. Al cuarto día de la toma de Tacna y Arica, mientras organizaba la defensa de la provincia, Zela cayó severamente enfermo y algunos de sus lugartenientes se desmoralizaron al saber las infortunadas noticias provenientes del altiplano. Una delación permitió la captura del caudillo y sus principales seguidores. Hubo penas de cárcel para los colaboradores más cercanos de Zela pero este último fue condenado a muerte. Tras una esforzada y habilidosa defensa librada ante la Real Audiencia por José Gerónimo de Vivar, se logró trocar la pena máxima por 10 años de reclusión en el castillo-prisión de Chagres, en la costa caribeña de Panamá. Zela fue conducido a ese presidio en 1815 y allí murió el 18 de julio de 1819 por las condiciones insalubres de su cautiverio.

El breve, poco afortunado, pero inmensamente significativo acto insurreccional de Francisco de Zela contra el poder español, será motivo de un estudio aparte. Por el momento basta señalar que su ejemplo fue continuado en la forma de un segundo esfuerzo insurreccional por los hermanos Enrique y Juan Francisco Paillardelli el 3 de octubre de 1813.

Los hermanos Paillardelli habían nacido en Marsella (en 1785 y 1781, respectivamente), pero eran residentes en el Perú desde 1804. Ambos siendo oficiales del ejército realista tomaron contacto con el general rioplatense independentista Manuel Belgrano. Ganados a la causa emancipadora y deseando continuar el esfuerzo rebelde de Francisco de Zela, organizaron desde Tacna un movimiento rebelde que debía insurgir simultáneamente en Arequipa, Tacna y Tarapacá el 3 de octubre de 1813. Ese día lograron tomar el control de Tacna y Arica con nutrido respaldo popular. El intendente de Arequipa, José Gabriel Moscoso, envió una expedición militar contra los rebeldes. Éstos, que apenas sumaban 400 voluntarios mal armados y sin experiencia militar, ofrecieron batalla a los realistas en Camiara, el 31 de octubre, sufriendo una contundente derrota. Tras el descalabro, los hermanos Paillardelli y sus principales colaboradores se vieron en la necesidad de ocultarse. Enrique se unió al ejército rioplatense en cuyas filas murió heroicamente en 1815. Juan Francisco se mantuvo en la clandestinidad al servicio de la causa emancipadora. Con la llegada del Ejército Libertador de San Martín en 1820, Juan Francisco Paillardelli se presentó como voluntario, ejerciendo desde entonces la carrera militar en el ejército peruano. Murió en 1858.