Nosotros no empleamos la democracia como paso o compás de espera para el socialismo o el comunismo; para nosotros, la democracia es una meta en sí. No queremos pan sin libertad como en Rusia. O libertad sin pan como en otras partes. Queremos ambas cosas. No queremos arrebatar la riqueza a los ricos para dársela a los pobres; lo que perseguimos es crear nuevas riquezas para aquellos que no tienen ninguna. No queremos dictadores desde arriba, como en el fascismo, ni dictadores desde abajo como en el comunismo.

Víctor Raúl Haya de la Torre, entrevista con el periodista Harry Hirschfeld, 23 de abril de 1946.

viernes, 13 de enero de 2012

COLOQUIOS: V Programa

Con la dirección del destacado historiador Hugo Vallenas Málaga
En esta oportunidad comentan Luis Zaldívar, Renzo Ibáñez, Hernán Hurtado, José Bulnes y Manuel Fuentes-Rivera

1. El caso de Gastón Mansilla Yupanqui
Libertad por racionalidad

2. Nueva Ley Universitaria
La educación es un derecho y no impide que sea un negocio, pero no debe ser un negocio antes que un derecho

3. Crisis de los partidos políticos
¿Es importante tener partidos políticos? Sí. No es lo mismo hace política desde una ONG, que desde un Partido Político


Todos los jueves a las 4 pm
en www.tvi.pe

jueves, 5 de enero de 2012

A Prialé el franciscano de la política peruana ¿Cuánta falta nos hace un Prialé?

Vida austera y ejemplar

A Ramiro Prialé Prialé, el hombre sencillo, organizador político y de verbo exacto para lidiar temperamentos antagónicos e inestabilidades políticas.

A pulso durante toda su vida se ganó el título del franciscano de la política peruana con innumerables muestras de desprendimiento personal para con el partido. Por sobretodo los intereses del partido y la sabia conducta en la conducción de este en salvaguarda de la Democracia. Le debemos la arquitectura organizacional y funcional del Partido del Pueblo desde los frenéticos años de la gran persecución y la consagración de la Federación Aprista Juvenil (FAJ)

Quienes lo conocieron dan fe de su inconfundible buen humor y simpatía, que hasta avanzado de edad y con toda la trayectoria política no perdía la costumbre de caminar por las calles o abordar algún transporte público y entablar conversaciones con jóvenes del partido.  Quienes no lo conocimos físicamente nos creemos empapados de su genial legado partidario, de la fecunda huella de la Federación Aprista Juvenil (FAJ), sus motivadores discursos políticos y su ejemplar vida marcan un exquisito derrotero para las futuras generaciones juveniles.

Lecturas Sobre Ramiro Prialé Prialé 
(Huancayo 6 de enero de 1904 - Lima 25 de febrero de 1988)


miércoles, 4 de enero de 2012

FAJ-U ´78

Este primer sábado del 2012 la Asociación Cultural Che Che Colé, los administradores del Centro Cultural La Catrina, y Soroche y Resaca estaremos ofreciendo un evento con música, poesía, y mucha buena vibra sin costo alguno a media cuadra del cruce entre Jr. Camaná y Jr. Quilca, local del centro cultural La Catrina.


El programa:

- Presentación de los organizadores
- Engel Becker y su Andidark magic system (magia para adultos)
- Negreada: cajoneros con festejo y recutecu
- Hip Hop urbano
- Jammin´ peruano, con Daniel Parodi, Eligio Roncero y Renzo Ibañez

También presentaremos algunos versos y La Catrina se abastecerá con cerveza
 Allí los esperamos, ¡no se pongan horribles! 



 FAJ-U ´78 es una iniciativa que busca reivindicar el 7 de Enero de 1934, día de la fundación  de la FAJ


lunes, 2 de enero de 2012

Recordando a don Manuel González Prada


Recordando a don Manuel González Prada



Cuando topo a ciertas gentes sin hacerlas un saludo, no es que yo no las conozca. Es que las conozco mucho.
Manuel González Prada, Grafitos.


 Manuel González Prada en 1890 y en 1916

Don Manuel González Prada [5 de enero de 1844-22 de julio de1918] representa en nuestro intelecto y en la política la libertad, la intransigencia moral y el culto a la virtud.

Dejó la poesía modernista para castigar con verbo punzante el derrotismo y la corrupción imperantes después del catastrófico fracaso peruano en la Guerra del Pacífico [1879-1883]. Y al verse tentado por la política, optó por rechazarla y ubicarse en sus márgenes como el crítico más severo de los vicios republicanos y el gran animador de la rebelión social de los desposeídos.

La presencia de González Prada señaló la frontera entre dos épocas en la política y la cultura peruanas. Defendió la libertad de cultos y la educación pública libre y gratuita, el descentralismo y el derecho del pueblo a la insurgencia. Fue promotor del sindicalismo obrero, la igualdad del hombre y la mujer y la reivindicación de la raza indígena.

En el campo literario fue un innovador de la estrofa y la métrica poéticas y puso fin a la subordinación de los literatos peruanos a la tradición y las modas hispanas.

El Maestro realizó esta obra de renovación en un medio políticamente hostil y plagado de conservadurismo. Donde las antiguas dinastías terratenientes y los grupos oligárquicos intentaban cubrir su fracaso histórico con oropeles aristocráticos y fanatismo religioso.

Su obra escrita y su personalidad inspiraron a la generación joven que formó en Trujillo el «Grupo Norte» y creó en muchas ciudades del país las Universidades Populares. Haya de la Torre lo conoció en 1917. El aprismo considera a Manuel González Prada su precursor.



viernes, 30 de diciembre de 2011

COLOQUIOS: III Programa



Con la conducción del destacado historiador y director del Ojo Izquierdo Hugo Vallenas Málaga

Esta semana en COLOQUIOS discutimos: 


 1) Los argumentos legales detrás del pedido de indulto al ex presidente Alberto Fujimori.


Filósofo José Bulnes
2) La fallida inscripción electoral del Movadef, brazo político de Sendero Luminoso.

3) Cómo fue la célebre polémica sobre el indigenismo de Luis Alberto Sánchez y José Carlos Mariátegui en 1927.





Comentan: AGUSTÍN HAYA DE LA TORRE,  LUIS ZALDÍVAR SCHRADER,  el abogado MANUEL FUENTES-RIVERA  y el filósofo JOSÉ BULNES

La próxima semana en COLOQUIOS:
Democracia y dictadura en el Perú.


Míranos en directo los jueves a las 4 pm en el website del canal TVI:

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Volviendo a una comparación antipática: Manuel Pardo y Haya de la Torre. Por Renzo Ibañez Noel


Renzo Ibañez

Haya de la Torre dijo en uno de sus célebres discursos, con motivo del Día de la Fraternidad de 1961, que no bastaba que su partido defendiera la democracia; hacía falta que los demás partidos democráticos también lo hicieran consecuentemente. En esa oportunidad hizo una elocuente invocación a sus más enconados adversarios: “¡Necesitamos otros partidos! ¡No queremos estar solos! ¡No se nos tache de partido único porque los otros no saben organizarse! ¡Es necesario que se organicen!” Incluso, con gran sentido del humor, ofreció enviar instructores apristas para ayudar a organizar esos partidos.

Más allá de la anécdota, este es un tema delicado e importante. No hay gobernabilidad ni estabilidad institucional democrática sin juego de partidos. Y seguimos sufriendo del mismo inveterado caudillismo y la ausencia crónica de partidos estables. Nuestra clase política no sólo es ingrata con quienes enarbolaron cambios, como Haya de la Torre o Mariátegui, también es ingrata, acaso más, con quienes fueron paladines del Estado constitucional de derecho, del parlamentarismo y de la democracia de partidos, como fue el caso de don Manuel Pardo y Lavalle (Lima, 1834-1878), fundador del Partido Civil (1871) y Presidente de la República entre 1872-1876. Manuel Pardo, hijo del gran poeta, periodista y comediógrafo Felipe Pardo y Aliaga, fue el primer político civil en llegar a Palacio de Gobierno por el voto ciudadano y el segundo gobernante que pudo concluir su mandato sin ser derrocado (el primero fue el general Ramón Castilla entre 1845 y 1851).

Haya de la Torre con sindicalistas
Salvando las distancias y los distintos intereses sociales representados, tanto Pardo, un liberal moderado, como Haya de la Torre, que profesaba la izquierda democrática, lucharon contra el status quo de sus respectivos tiempos, así mismo, fueron profundamente antimilitaristas, quizás por eso los tildaron de enemigos tanto de la religión católica como del ejército, nada más alejado de la realidad. Para muestra un botón, el líder civilista rezaba que “…El militarismo es el enemigo más formidable del verdadero ejército, es lo que lo corrompe, lo que desacredita, lo que vulgariza, lo que ahoga todos los elementos nobles, dignos y abnegados que se encuentran bajo el uniforme”, y sabía lo que decía ya que había sido testigo de la sangrienta insurgencia de los hermanos Gutiérrez contra el presidente Balta; a su vez, el jefe aprista expuso en su Discurso-Programa de 1931: “…Nuestra adhesión a los Institutos Armados no es un recurso oratorio del momento, está basada en nuestro concepto económico y político del Estado; es un resultado lógico de nuestra ideología, un resultado lógico de nuestro programa de reorganización.”.

Ambos líderes fueron satanizados por los sectores más conservadores, Pardo por la vieja oligarquía estanciera nostálgica del esclavismo, Haya de la Torre por el latifundismo reacio a la modernidad y cobijador del gamonalismo; y por si fuera poco,  siendo candidatos, Pardo con 38 años y Haya de la Torre con 36, el intento de fraude y el fraude consumado no les fue ajeno. Por otro lado, la historia nos muestra a estos dos líderes de partido como políticos entregados en cuerpo y alma a sus proyectos nacionales, por un lado Manuel Pardo, con una gran experiencia en el Estado como Director de la Beneficencia Pública de Lima (1868) y como Alcalde de la misma ciudad (1869-1870) y por otro, Haya de la Torre aunque sin ese “plus” pero con el empeño de impulsar una gigantesca renovación social por medio de una reestructuración estatal y un nuevo modo de inclusión del capital extranjero al desarrollo nacional. A pesar de los cargos que tuvieron, el conocimiento que adquirieron y su común linaje aristócrata, fueron caudillos que también conectaron con una amplia ciudadanía y lograron cimentar férreas lealtades, Pardo con la nueva clase media que aspiraba a ser una clase empresarial y Haya de la Torre con las modernas clases trabajadores anhelantes de dignidad y justicia social.

Manuel Pardo
Tanto Pardo como Haya de la Torre se opusieron al encono antidemocrático con esfuerzos de concertación. Pardo impulsó la idea de un acuerdo permanente entre los grupos políticos democráticos para contener el nuevo militarismo representado por Mariano Ignacio Prado, pero sus principales adversarios (fundadores del Partido Nacional en 1877) lo acusaron de querer establecer una “argolla” y un “despótico exclusivismo”. Por su parte, para evitar nuevos golpes de Estado, Haya de la Torre propuso la “convivencia” en 1956 y la Coalición parlamentaria en 1963, que fue motejada como “un pacto con el diablo”. Pardo y el civilismo fueron sistemáticamente denigrados por el diario clerical “La Sociedad”. Haya de la Torre y el aprismo tuvieron su némesis en el diario mercantilista “El Comercio”. Ambos también fueron objeto de intrigas letales. Pardo sufrió un atentado criminal el 22 de agosto de 1874, siendo Presidente de la República, y finalmente murió asesinado por un fanático militarista el 16 de noviembre de 1878, siendo presidente del senado; a su vez, Haya de la Torre sufrió no menos de tres atentados durante el período conocido como “la gran clandestinidad” (1934-1945).

 Por supuesto, dentro de estas similitudes hay una gran diferencia. Pardo representó a las nuevas clases medias de su tiempo pero también al empresariado liberal surgido del apogeo de la explotación de guano y el salitre. Detrás de Manuel Pardo, quien era hacendado y además Presidente del Banco del Perú (este banco, junto con el Nacional y el Providencia tenían el magnífico negocio de ser socios de la Compañía Administradora del Estanco del Salitre, formada en 1873), había lo que hoy podríamos llamar un “lobby” de poderosos empresarios nativos y foráneos, como los banqueros y aseguradores del grupo representado por Emilio Forero (Presidente del Banco Garantizador), el contratista de obras civiles Henry J. Meiggs,  los industriales metal mecánicos y cerveceros Jacob Backus y Howard Johnston, el fabricante de golosinas Arthur Field y otros más que ejercían el monopolio en sus actividades manufactureras, junto con los marinos mercantes explotadores del tráfico de inmigrantes asiáticos como los Grace y los Bryce, de origen irlandés. Fue contra Pardo y el Partido Civil que el joven periodista chiclayano José Andrés Torres Paz (1857-1881, muerto en la defensa de Lima) acuñó por primera vez el término “oligarquía” en el vocabulario político peruano. Su folleto “La oligarquía y la crisis”, que fuera motivo de una disertación del autor el 20 de agosto de 1877, pretende alertar sobre el peligro que significaría para el futuro del país que los poderosos intereses económicos albergados por el civilismo llegaran a controlar el Estado.

En el caso de Haya de la Torre y el aprismo, hubo un temor semejante proveniente de una base social totalmente diferente. El poder que el aprismo mostraba en los sindicatos de obreros fabriles, mineros, portuarios, pescadores, transportistas, maestros, empleados bancarios y de comercio, así como comunidades campesinas, cooperativas de artesanos, escuelas politécnicas y universidades, era considerado una fuente de “chantaje social” y dictadura fascista, como lo confiesa el instigador de estas acusaciones tremendistas, Eudocio Ravines, en su libro de memorias La Gran Estafa.

Aún así, ha sido por el magisterio político de sus líderes que el civilismo fue mucho más que un apéndice de intereses económicos: fue sobre todo una escuela de ciudadanía en una época fuertemente sesgada hacia el militarismo. Y el aprismo siempre fue mucho más que un partido aglutinador de sindicatos: fue sobre todo el partido-escuela del ciudadano defensor de un cambio social responsable. En el civilismo hubo mucho más que un lobby de empresarios: hubo multitudes de ciudadanos esperanzados en una verdadera democracia; del mismo modo que en el aprismo hubo grandes multitudes de hombres y mujeres no sindicalizados anhelantes de una democracia de pan con libertad.

Sin embargo, todo proyecto político serio debe pasar por procesos de renovación pues es vital que la organización sobreviva a la muerte del fundador. Ello no significa un simple relanzamiento sino que esta renovación debe contar con otros elementos como la participación de nueva sangre, nuevos líderes que suplan a los líderes envejecidos para que con ello la organización pueda aportar nuevas ideas para la superación de los problemas nacionales. Esto quiere decir la construcción de un nuevo programa que dé nuevas respuestas a los nuevos desafíos, para ello es inexorable una nueva generación.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Lo nuevo: Biblioteca de la Puente Uceda


En el Ojo Izquierdo tenemos como consigna hacer llegar material fuera de edición a la web para que pueda ser utilizado en las investigaciones referidas a los temas que nos interesan. En esta ocasión, hemos preparado la biblioteca Luis de la Puente Uceda dedicada exclusivamente a los movimientos armados de los 60´s. Consideramos importante aumentar la producción sobre este tema para entender efectivamente el panorama político del país aún el día de hoy.

Además, nos mata el morbo

La biblioteca la inauguramos con tres libros


En este libro editado por el Estado luego de la represión de las guerrillas sesenteras tenemos la versión oficialista de los antecedentes y acciones que devinieron en la acción militar que redujo a los guerrilleros. De especial atención es el segmento del libro dedicado a la injerencia extranjera en la preparación de los guerrilleros y el detallado informe de las conversaciones entre las secciones de la guerrilla que suponemos son resultado de trabajo de inteligencia.


En esta edición de Montly Review podemos encontrar el ensayo La Revolución en el Perú: concepciones y perspectivas del guerrillero y secretario general del MIR Luis de la Puente Uceda. Este ensayo recoge el análisis de De La Puente sobre las condiciones para una revolución armada a nivel nacional e internacional; en particular, se refiere al enfoque foquista del MIR, argumentando que “hay que avocarse fundamentalmente al trabajo insurrecional, con la seguridad de que durante la etapa preparatoria concreta de las zonas guerrilleras, y con mayor intensidad después del inicio de las acciones, será posible construir el partido”. Es decir, primero pelean, y luego se ponen de acuerdo.


Un favorito de la casa. Añi Castillo narra los entretelones de la aparición de las guerrillas al más puro estilo de reportero en la escena narrando la historia de las guerrillas, revelando sus nexos con Cuba y dando detalles de las relaciones entre los líderes guerrilleros, incluyendo a Hugo Blanco, Luis de la Puente Uceda, Javier Heraud, entre otros.