Nosotros no empleamos la democracia como paso o compás de espera para el socialismo o el comunismo; para nosotros, la democracia es una meta en sí. No queremos pan sin libertad como en Rusia. O libertad sin pan como en otras partes. Queremos ambas cosas. No queremos arrebatar la riqueza a los ricos para dársela a los pobres; lo que perseguimos es crear nuevas riquezas para aquellos que no tienen ninguna. No queremos dictadores desde arriba, como en el fascismo, ni dictadores desde abajo como en el comunismo.

Víctor Raúl Haya de la Torre, entrevista con el periodista Harry Hirschfeld, 23 de abril de 1946.
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martes, 21 de febrero de 2012

Aprismo no es comunismo

Artículo polémico de VíctorRaúl Haya de la Torre de 1932




Presentación de Hugo Vallenas.- Una de las grandes ausencias en las Obras Completas de Haya de la Torre es el siguiente artículo publicado en el diario aprista La Tribuna en dos partes, los días 6 y 7 de febrero de 1932, en respuesta a dos notas editoriales del diario El Comercio que sindicaban al aprismo como afín al comunismo y propiciador de la violencia social. La magistral respuesta de Haya de la Torre delimita las profundas discrepancias entre aprismo y comunismo, quitándole a este último el pretendido monopolio de la política revolucionaria.

Pocos días después, el 15 de febrero, el diario aprista fue clausurado por el gobierno de Luis M. Sánchez Cerro, como parte de un extenso operativo represivo, amparado en la llamada “Ley de Emergencia” (Ley Nº 7479) del 9 de enero de 1932. Haya de la Torre tuvo que pasar a la clandestinidad, siendo detenido el 6 de mayo. Luego vino la Revolución aprista contra el gobierno usurpador de las libertades. Hemos transcrito los textos del volumen de V. R. Haya de la Torre: El plan de aprismo. Editorial APRA, Guayaquil, 1932, pp. 25-31.

LEER ARTICULO COMPLETO


domingo, 9 de octubre de 2011

La Sublevación Aprista del 48. Tragedia de un pueblo y un partido. Víctor Villanueva



Habiéndose conmemorado un año más de la trágica revolución del 3 de octubre de 1948, que tuvo como protagonistas a sectores de las Fuerzas Armadas influidos por el aprismo, cumplimos con añadir un título más a la Biblioteca Eudocio Ravines de El Ojo Izquierdo, donde se consignan los más elocuentes alegatos contra la doctrina y la trayectoria política del APRA.

El siguiente libro, La Sublevación Aprista del 48. Tragedia de un pueblo y un partido, del mayor Víctor Villanueva, publicado por vez primera en chile el año de 1954, pretende ser el relato verosímil de la antesala,  puesta en marcha, fatídica ejecución y posteriores repercusiones del levantamiento del 3 de Octubre del ’48. 

No obstante tratarse de un episodio histórico que incluye a diversos actores políticos, el libro circunscribe el desenvolvimiento de los hechos a unos pocos personajes, dándose el propio autor un lugar visiblemente sobreestimado. Para dar a su narración un mayor efecto ilustrativo, Víctor Villanueva –desde sus “vivencias” – narra las conspiraciones que giraban en torno a Víctor Raúl Haya de la Torre y la furtiva Secretaría de Defensa del Partido Aprista, con los altos mandos de las FF.AA. como generales, comandantes, y mucha carnecita de la oficialía, así como los entendimientos de estos jefes y oficiales con el mismo Villanueva.

En reiteradas impresiones Villanueva deja entrever su filiación con los ideales apristas y su admiración por la estructurada elocuencia revolucionaria de Víctor Raúl Haya de la Torre. A la vez, Villanueva crítica lo que él define como los “vaivenes emocionales” de Víctor Raúl, que habrían afectado su ánimo insurreccional, según manifiesta, pero sin dejar de abandonar el proyecto conspirativo ni la organización revolucionaria dirigida a derrocar a Bustamante y Rivero.

Lo cierto es que el trágico 3 de octubre mostró elementos de las FF.AA con importantes posiciones de mando, que permitieron tomar tres naves de la Marina de Guerra, al mismo tiempo que participaron miles de civiles –en su mayoría jóvenes militantes apristas– con la finalidad de asegurar desde tierra el control de los insurrectos sobre el Callao. Según el libro, los hilos conductores de esta compleja operación conspirativa e incluso la ejecución de la gesta insurreccional estuvieron en manos del polémico mayor Víctor Villanueva, quien luego no pasará prisión, ni expropiaciones de sus bienes personales, como el resto de procesados. El mayor Villanueva, con el sólo argumento de su palabra, señala insistentemente que los líderes del Partido del pueblo y principalmente VRHT traicionaron a la organización del movimiento revolucionario y que sus contraórdenes terminaron por sepultar la gesta y frustrar a centenares de militantes que estaban dispuestos a cumplir hasta el final con su compromiso revolucionario.

De igual forma especula, con mucha astucia literaria, sobre supuestos pactos de la dirigencia del partido con las huestes benavidistas y la presunta actitud acomodaticia del Jefe del Partido que según el mayor Villanueva tuvo una actitud de “Pilatos” frente a la odisea revolucionaria. Hilvanando anécdotas y detalles de los encuentros conspirativos teje lo que según él es la historia no escrita tras el telón del levantamiento del “3 de Octubre del ‘48”. Aún admitiendo que toda la argumentación del mayor Villanueva fuera cierta, surge fácilmente una pregunta: si todo estaba tan bien organizado por usted, y si todo dependía de su decisión y de sus órdenes, ¿por qué acató la contraorden y desapareció de la escena? ¿Por qué dejó a los conspiradores de la Marina y civiles seguir con el operativo insurreccional durante tres días si ya no se contaba con el apoyo de los conjurados de la división blindada?

La literatura antiaprista hace gala de este episodio para señalar el punto de quiebre del supuesto “viraje a la derecha” del Partido de la Estrella. Aquí están sus argumentos. Para tal suerte amerita revisarlo, analizarlo y criticarlo discriminando siderales dimensiones y contrastándolo con el testimonio de los otros actores combatientes que se mantuvieron firmes en la militancia  del partido aprista, como es el caso del teniente de la armada Juan Manuel Ontaneda Meyer, cuyas “Vivencias revolucionarias” de 1948 publicamos en la Biblioteca Luis Alberto Sánchez de El Ojo Izquierdo.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Exclusivo: Biblioteca Eudocio Ravines

En París en 1928: Eudocio Ravines (líder del grupo aprista europeo contrario a Haya de la Torre); Julio Portocarrero (delegado sindical del grupo de José Carlos Mariátegui camino a Moscú); y Luis Heysen (fundador del APRA). No obstante las divergencias, ambos grupos ayudaron a los delegados peruanos del grupo de Mariátegui a cumplir sus compromisos de viaje.


El blog CON EL OJO IZQUIERDO se complace en rescatar del olvido un conjunto de libros y folletos que han sido cómplices de las largas décadas de represión de las libertades ciudadanas que tuvieron como eje la persecución, tortura e incluso asesinato de los militantes apristas.

Paradójicamente, sean escritos por intelectuales comunistas o por funcionarios de las dictaduras, los argumentos y las acusaciones contra el aprismo siempre han sido las mismas. Y siempre han sido fácilmente refutadas. Quienes se tomen la molestia de consultar a los nuevos antiapristas (uno de ellos es el historiador Nelson Manrique, autor del cansino libro «¡Usted fue aprista!»), encontrarán que todos los argumentos y los presuntos datos «comprometedores» que pretenden demostrar la «claudicación» del aprismo y Haya de la Torre vienen de la misma vieja y rancia fuente de calumnias

Resulta inevitable dedicar esta pequeña biblioteca al personaje que encarnó durante tantas décadas, en forma mercenaria y cambiando de bando convenientemente, el antiaprismo más recalcitrante. Ese personaje fue Eudocio Ravines (1897-1978), fundador del Partido Comunista Peruano en mayo de 1930 (después del deceso de José Carlos Mariátegui), que fuera expulsado de su propio partido en 1942 por corrupción y que en los años siguientes ejerciera un rastrero periodismo venal y urdiera conspiraciones políticas al servicio de la derecha más conservadora.

Iniciamos esta biblioteca con los siguientes títulos, todos ellos fáciles de bajar e imprimir:

---¿Qué es el ARPA? (1928) de Julio Antonio Mella – Folleto que motivó la primera redacción de El Antiimperialismo y el Apra (1928) de Haya de la Torre. Pretende demostrar que el APRA no era tan extremista como debería serlo según el extremista cubano Mella, quien para entonces había sido expulsado del Partido Comunista Cubano por tener, según sus acusadores, inclinaciones terroristas. Ver amplia información sobre el tema en:

---Los crímenes del APRA (1949) del Ministerio de Gobierno y Policía. Folleto empleado para el adoctrinamiento de militares, policías, religiosos y funcionarios públicos durante la dictadura de Odría. Atribuye al aprismo innumerables asesinatos y actos terroristas que nunca fueron objeto de proceso judicial alguno, ni por parte del Estado ni por parte de las presuntas familias afectadas.

---Actos delictivos del APRA (1950) – Ministerio de Gobierno y Policía. Complemento del folleto anterior. Incluye abundantes fotografías y documentos facsimilares, entre ellos algunos que acusan a Haya de la Torre de tráfico de drogas cuando viajó a los EE UU en 1948 a entrevistarse con Einstein.

---La estafa más grande de América (1951) – Luis Eduardo Enríquez. Libro favorito de los escritores antiapristas, que suelen copiar sus argumentos sin mencionar la fuente. Enríquez, fundador de la célula aprista de París (1925) y del PAP (1930), dejó el Partido durante la represión de Bustamante y Rivero en octubre de 1948. Cuando Odría derrocó a Bustamante, aceptó escribir y publicar un libro contra Haya de la Torre y el APRA a cambio de evitar la cárcel, el embargo de bienes personales y la pérdida de la ciudadanía que sufrieron todos los demás apristas. El libro fue publicado por una imprenta relacionada con la dictadura y propagandizado desde un diario La Tribuna apócrifo, organizado por soplones a sueldo. Enríquez inauguró la tesis de los “dos Hayas”: el “joven Haya” presuntamente marxista-leninista de 1924-1930; y el “Haya maduro electoralista” que después de 1931 se habría convertido en “claudicante” y “pro-yanqui”. Aquí está todo el rosario de citas trucadas y argumentos antojadizos en apoyo de dicha tesis, incluyendo la repetida acusación de que El antiimperialismo y el APRA no se habría escrito en 1928.
Ver más información al respecto en:

---La gran estafa (1952) – Eudocio Ravines. Este es el libro de memorias de Eudocio Ravines que pretendió demoler el prestigio del comunismo internacional y del aprismo al mismo tiempo. El autor exhibió su talento periodístico y su habilidad para exponer hechos y situaciones en forma amena pero sin documento ni prueba alguna. Dice haberse relacionado en Moscú con grandes personajes del comunismo que en la fecha indicada ya no estaban en el poder, pretende mostrar a Haya de la Torre como un defensor del nazismo y afirma que líderes apristas ejemplares como Antenor Orrego tenían conductas denigrantes en prisión.